Metodología Scrum

Metodología SCRUM ¿Qué es y cómo aplicarlo en tu empresa?

La metodología Scrum es tendencia en la gestión de proyectos. Si trabajas en un sector en el que el nivel de incertidumbre es alto y tu trabajo ágil, quizás tengas que aplicar Scrum para gestionar tus proyectos o bien, llevar a tu empresa al siguiente nivel.

El sector del desarrollo de software es el principal representante de este tipo de metodología. Se trata de un cronograma de actividades en los cuales se dividen los proyectos en pequeños bloques (sprints), con el objetivo de ir revisando y mejorando la fase anterior.

Se suele planificar por semanas. Al final de cada Sprint o iteración, se va revisando el trabajo validado de la anterior semana. En función de esto, se priorizan y planifican las actividades en las que invertiremos nuestros recursos en el siguiente Sprint.

La metodología Scrum se centra en ajustar sus resultados y responder a las exigencias reales y exactas del cliente. De ahí, que se vaya revisando cada entregable, ya que los requerimientos van variando a corto plazo. El tiempo mínimo para un Sprint es de una semana y el máximo es de cuatro semanas.

Siempre se trabaja de forma constante una reunión diaria.

  1. ¿Qué se hizo?
  2. ¿Qué tenemos que hacer?
  3. ¿Tenemos algún problema?
  4. ¿Algo o alguien nos bloquea?


    ¿Qué y quién? El producto que queremos conseguir una vez terminemos el Sprint, y los roles de equipo con sus tareas asignadas.

    ¿Dónde y cuándo? El plazo y el contenido del Sprint.

    ¿Por qué y cómo? Las distintas herramientas para aplicar esta metodología ágil.

Cada Sprint puede tener una serie de eventos o etapas. Los más comunes son:

  1. Reunión para la planificación del Sprint. En ella, se divide el tiempo de duración del Sprint, así como el objetivo y entregable del mismo. Además, el equipo de desarrollo deberá saber cómo realizarlo. Muy parecido a lo que llamamos reunión de Kick off.
  2. Scrum diario. Se basa en poner en común y sincronizar actividades para elaborar el plan del día.
  3. Trabajo de desarrollo durante el Sprint. Nos aseguramos que los objetivos se están cumpliendo, que no se producen cambios que alteran el objetivo del Sprint y se mantiene un feedback constante con el cliente o dueño del proyecto.
  4. Revisión del Sprint. Reunión con el cliente o dueño del proyecto, en la que se estudia y revisa el Product Backlog del Sprint. Se definen los aspectos a cambiar, en caso necesario, de mayor valor o probables para planificarlo en el siguiente Sprint.
  5. Retrospectiva del proyecto. Oportunidad del equipo de desarrollo para mejorar su proceso de trabajo y aplicar los cambios en los siguientes Sprints.

La metodología Scrum tiene unos roles y responsabilidades principales, asignados a sus procesos de desarrollo. Estos son:

  • Project Owner. Se asegura de que el proyecto se esté desarrollando acorde con la estrategia del negocio. Escribe historias de usuario, las prioriza, y las coloca en el Product Backlog.
  • Master Scrum o Facilitador. Elimina los obstáculos que impiden que el equipo cumpla con su objetivo.
  • Development team Member. Los encargados de crear el producto para que pueda estar listo con los requerimientos necesarios. Se recomienda que sea un equipo multidisciplinar, de no más de 10 personas. Sin embargo, empresas como Google disponen de unos 15.000 desarrolladores trabajando en una rama del código. Y con una metodología Scrum. La automatización en el testeo explica sobre por qué este gran volumen en el equipo.

Así pues, la metodología Scrum se puede aplicar a muchos sectores, sin embargo aún no se puede adaptar adecuadamente a otros como los procesos de fabricación de productos o el mundo de la construcción —a pesar de que éste último está sufriendo una transformación importante a través del BIM y sus líneas bases, es definitivamente una buena metodología para aplicar en tu negocio o empresa.